Fuente: larazon.es 20 Noviembre 2011
Un invidente emite sonidos con la boca para saber a qué distancia se encuentran los objetos.

Un
ciego no depende exclusivamente de otra persona: ése es el mensaje de un hombre que perdió la vista siendo tan solo un bebé. Con la siguiente historia, queda claro que Daniel Kish es todo un ejemplo de superación, pues a pesar de ser ciego ha conseguido vencer las barreras que se le imponen en el día a día.
Daniel Kish perdió la vista con tan solo trece meses de vida a causa de un cáncer y poco a poco ha ido adaptándose a su entorno hasta desarrollar una capacidad auditiva que le ha convertido en una persona mucho más independiente. De este modo, se vale de un chasquido con la boca y su bastón para andar a su antojo por la calle.