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lunes, 17 de octubre de 2011

Brazo mecánico movido por la mente


Fuente: el informador.com
 
Se dice que a cada intención corresponde una tensión, o sea, que cuando uno piensa en un movimiento, lo ejecuta aunque sea de manera casi imperceptible.
Tim Hemmes, que tiene una discapacidad motríz, pone en práctica ese principio haciendo mover un brazo robot junto a su silla de ruedas con el pensamiento, aunque sea a velocidad de cámara lenta.
Por primera vez en los siete años desde que un accidente de motocicleta lo dejó con dicapacidad, Hemmes pudo mover el brazo robot para tocar con él la mano de su novia, como parte de un experimento científico de un mes en la Universidad de Pittsburgh.

"No fue mi brazo sino mi cerebro, mis pensamientos. Yo estaba moviendo algo", se entusiasmó Hemmes. "No tengo palabras para expresar lo que sentí en ese momento. Esa palabra no existe".

El residente de Pensilvania es uno de los pioneros en la ambiciosa búsqueda de miembros artificiales controlados por el pensamiento para dar a las personas con discapacidad más independencia: la capacidad de autoalimentarse, de accionar un picaporte, de abrazar a un ser querido.
El objetivo es una combinación de mente y materia, combinando el brazo biónico con microcircuitos implantados en el cerebro. Esos electrodos reciben señales eléctricas de las células del cerebro que ordenan los movimientos. Pasando por alto una médula espinal deteriorada, envían esas señales al tercer brazo del robot.
Esta investigación todavía dista de tener aplicación comercial, pero varios equipos están estudiando distintos métodos.
En Pittsburgh, se enseñó a monos a alimentarse haciendo mover un brazo robot con el pensamiento. En la Universidad de Duke, los monos hicieron mover brazos virtuales en una computadora.
Por medio de un proyecto conocido como BrainGate y otras investigaciones, algunos pocas personas con discapacidad provistos de electrodos en el cerebro han logrado hacer funcionar computadoras y efectuar movimientos simples con brazos artificiales.

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